La algodistrofia, actualmente denominada Síndrome de Dolor Regional Complejo (SDRC), es una patología de dolor crónico que puede aparecer tras un traumatismo, una fractura o una intervención quirúrgica.
Se caracteriza por un dolor intenso, desproporcionado en relación con el evento desencadenante, asociado a alteraciones sensitivas, vasomotoras, motoras y tróficas (1–3).
Aunque es relativamente poco frecuente, la algodistrofia puede provocar una discapacidad importante si no se realiza una atención precoz y adecuada.
¿Qué es la algodistrofia (SDRC)?
El SDRC es una enfermedad compleja que implica:
una sensibilización central- una inflamación neurogénica
- una disfunción del sistema nervioso simpático
- alteraciones motoras y tróficas (2,3)
Se distinguen:
- SDRC tipo I (sin lesión nerviosa identificable)
- SDRC tipo II (con lesión nerviosa documentada) (2,3)
El diagnóstico se basa en los criterios de Budapest, validados internacionalmente (1).
¿Cuáles son las causas de la algodistrofia?
La algodistrofia aparece con mayor frecuencia después de:
- una fractura (muñeca, tobillo…)
- una cirugía ortopédica
- un traumatismo
- una inmovilización prolongada
- más raramente, una lesión nerviosa directa (2,3)
Un diagnóstico y tratamiento precoces mejoran significativamente el pronóstico (2,5,6).
Objetivos del tratamiento
El abordaje del SDRC no se limita únicamente a reducir el dolor.
Los objetivos son:
✔ Reducir la intensidad del dolor
✔ Recuperar la función
✔ Prevenir la cronificación
✔ Limitar la discapacidad
✔ Mejorar la calidad de vida (2–6)
Las recomendaciones internacionales destacan la eficacia de un enfoque multidisciplinar y multimodal (2,5,6).
Tratamiento farmacológico de la algodistrofia (SDRC)
El SDRC presenta con frecuencia un componente neuropático importante. En una Unidad del Dolor, el tratamiento farmacológico suele basarse en varias familias terapéuticas, adaptadas al perfil del paciente y a la fase de la enfermedad. (2,5,6)
1) Tratamientos del dolor neuropático
Los fármacos utilizados en el dolor neuropático constituyen una base frecuente del tratamiento. Su objetivo es reducir la hiperexcitabilidad del sistema nervioso y la sensibilización central. (2,3,5,6)
2) Corticoides (fases precoces)
En las formas recientes, especialmente cuando existe inflamación marcada, puede proponerse una corticoterapia corta, con un beneficio potencial sobre el dolor y la evolución. (2,5)
3) Bifosfonatos
Los bifosfonatos han mostrado, en varios estudios, un interés en la reducción del dolor, especialmente en formas precoces con afectación ósea. (10)
4) Ketamina (formas refractarias)
En SDRC graves o resistentes a los tratamientos convencionales, puede considerarse la ketamina intravenosa. Su uso debe estar supervisado por un equipo especializado, debido a la variabilidad de respuesta y a los posibles efectos secundarios. (7,8)
Tratamientos intervencionistas
Cuando el tratamiento farmacológico y la rehabilitación no son suficientes, una Unidad del Dolor puede ofrecer técnicas intervencionistas, seleccionadas según el estadio del SDRC, la localización y la intensidad de los síntomas. (2,9)
1) Bloqueos simpáticos
El SDRC puede acompañarse de una disrregulación del sistema nervioso simpático. En algunos casos, pueden proponerse bloqueos simpáticos:
- bloqueo del ganglio estrellado (afectación del miembro superior)
- bloqueo simpático lumbar (afectación del miembro inferior) (2,9)
Estos bloqueos pueden tener interés diagnóstico y terapéutico en pacientes seleccionados. (2,9)
Neuromodulación: opción de referencia en formas crónicas refractarias
En formas de SDRC crónicas, graves y resistentes a tratamientos conservadores, la neuromodulación representa una opción validada, capaz de mejorar el dolor y la calidad de vida. (12–14)
2) Estimulación medular (SCS)
La estimulación medular es una técnica bien documentada en el SDRC refractario, con beneficios demostrados sobre el dolor y algunos parámetros funcionales. (13,14)
3) Estimulación del ganglio de la raíz dorsal (DRG)
La estimulación del ganglio de la raíz dorsal es una técnica más reciente, especialmente interesante en SDRC localizados, gracias a una estimulación más focalizada. (12)
Rehabilitación: pilar fundamental del tratamiento
En el SDRC, ningún tratamiento puede ser plenamente eficaz sin una rehabilitación adecuada y progresiva. La movilización es un elemento central del abordaje y debe introducirse de manera supervisada e individualizada.
La rehabilitación puede incluir:
- movilización progresiva y controlada del miembro afectado
- técnicas de desensibilización
- terapia espejo
- imaginería motora gradual (6,15)
Estas estrategias buscan restaurar la función, reducir la hipersensibilidad y limitar la cronificación.
Entre ellas, la imaginería motora gradual ha demostrado eficacia en algunas formas persistentes de SDRC, mejorando el dolor y la función. (15)
Abordaje psicológico y dimensión biopsicosocial
El Síndrome de Dolor Regional Complejo no es una enfermedad de origen psicológico. Se trata de una patología neuroinflamatoria y neuropática claramente identificada. (2,3)
Sin embargo, como ocurre en cualquier dolor crónico persistente, el SDRC puede acompañarse de consecuencias psicológicas secundarias como:
- ansiedad
- síntomas depresivos
- catastrofismo
- miedo al movimiento (kinesiofobia) (2,6)
Estos factores no son la causa de la enfermedad, pero pueden contribuir al mantenimiento del dolor, a la reducción de la actividad física y al aumento de la discapacidad funcional.
En este contexto, un abordaje que incluya apoyo psicológico adecuado —especialmente mediante técnicas cognitivo-conductuales, educación en dolor y manejo del estrés— puede mejorar la adherencia al tratamiento, reducir el miedo al movimiento y favorecer la recuperación funcional. (2,6)
Las recomendaciones internacionales insisten en la importancia de un enfoque biopsicosocial multidisciplinar, combinando tratamiento médico, rehabilitación y acompañamiento psicológico, para optimizar los resultados a largo plazo. (2,5,6)
Pronóstico de la algodistrofia
El pronóstico depende de:
- la precocidad del diagnóstico
- la rapidez del tratamiento
- la implicación en la rehabilitación
- el acceso a un equipo especializado (2,3,5,6)
Cuanto más precoz sea el abordaje, mejores serán los resultados.
Conclusión
La algodistrofia, o Síndrome de Dolor Regional Complejo (SDRC), es una patología compleja, multifactorial y potencialmente invalidante. Su mecanismo combina sensibilización central, disrregulación neurovegetativa, inflamación y alteraciones funcionales, lo que explica la dificultad de su tratamiento. (2,3)
Sin embargo, los datos científicos actuales muestran claramente que un abordaje precoz, multimodal y especializado permite mejorar de forma significativa el dolor, la función y la calidad de vida de los pacientes. (2,5,6)
El tratamiento óptimo se basa en varios pilares complementarios:
- tratamiento farmacológico adaptado al componente neuropático
- técnicas intervencionistas en casos seleccionados
- neuromodulación en SDRC refractarios (12–14)
- rehabilitación progresiva y estructurada (6,15)
- enfoque biopsicosocial integrado (2,6)
Ninguna estrategia aislada es suficiente por sí sola. La coordinación entre estas intervenciones, dentro de una Unidad del Dolor con experiencia, es lo que determina el pronóstico.
El mensaje esencial es claro:
cuanto antes se realice el diagnóstico y se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de recuperación funcional y de limitación de la discapacidad. (2,5,6)
El SDRC no es una fatalidad. Con una estrategia terapéutica adecuada e individualizada, es posible reducir el sufrimiento, recuperar la función y mejorar de forma duradera la calidad de vida.
Bibliografia
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Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La algodistrofia puede curarse?
En las formas precoces, es posible una mejoría importante con un tratamiento adecuado. (2,5)
¿Cuánto tiempo dura un SDRC?
La evolución es variable: puede durar algunos meses en las formas precoces, y prolongarse más tiempo en las formas crónicas. (2,3)
¿Hay que evitar el movimiento?
No. La movilización progresiva es esencial en el tratamiento. (6,15)
¿Cuándo considerar la neuromodulación?
En caso de fracaso de los tratamientos conservadores y de dolor persistente e incapacitante. (12–14)



